Hice lo que deseas pero no te atreves

Tenía un trabajo estable, bien pagado y predecible que se me daba ( y se me da ) condenadamente bien.

 

Vivía con dos amigos en un piso de 87m² en la zona más cotizada de Madrid, a solo 15min andando del trabajo.

 

No te digo que fuese Rockefeller, pero tenía una vida cómoda y fácil.
El sueldo daba para todo y no me faltaba nada… salvo la satisfacción del crecimiento.

 

Y mira que había trabajado mucho por generarme esa zona de confort. Emprendí pronto y la cagué mucho.
Ya te lo contaré en otro café.

 

El caso es que 3 años después esa situación comodona se había convertido en una jaula dorada que no me representaba.

 

No me estaba yendo mal.
Pero tampoco mejor.
Y eso, con los años, es una forma
muy discreta de perder el hambre.

 

No había chicha.
Ni rock ni roll.
Y para alguien con inquietud,
es muerte en vida.
Quizá sepas de lo que te hablo.

 

Intenté compensarlo con freelances paralelos y distracciones “productivas”.

 

Pero cuando incluso eso deja de estimularte, el problema ya no es el trabajo. Es todo lo que se ha generado alrededor.

 

No quería cambiar de trabajo.
Quería cambiar de vida.
Así que hice lo que siempre había querido hacer:

 

Dejé el trabajo, el piso, pillé un billete de ida a Nepal, la Forclaz de 40 litros, y empecé a rodar por Asia documentándolo todo.

 

La libertad, la creatividad, las historias, no nacen en un escritorio. Menos en una sala de reuniones.

 

Nacen cuando te expones ahí fuera, improvisas, y te plantas en situaciones donde tienes que pensar rápido y tomar decisiones.

 

Nacen cuando haces que pasen cosas.

 

Sin comodidad.
Sin garantías.
Sin saber qué pasará a la vuelta.

Pero con la certeza que de un modo u otro los puntos se conectarán en algún momento.

 

Si algo de esto te resuena, Wattba te representa.

 

¿Que qué es Wattba? Un propósito cuya forma está por ver.

 

Si eres otra piedra rodante que quiere hacer que pasen cosas y quieres ver cómo se construye un proyecto real antes de que esté pulido, empaquetado y vendido, apúntate al club.

 

Igual aprendemos algo.

Pd. Ten claro que si te apuntas, en algún momento intentaré venderte algo contándote una de vaqueros por email.

Pd 2. Ten claro que si lo hago es solo porque creeré absoluta, insana, e irracionalmente en ello.

Pd 3. Ten claro que no tendrás por qué comprarlo si no quieres. Acabáramos.

Pd 4. Ten claro que siempre puedes desuscribirte. Faltaría más.

Pd 5. Wattba.